Ese junio del 2014, a sus 23 años, tenía como destino Tecate, donde vería a quienes lo cruzarían a Estados Unidos para trabajar en las huertas de naranja. Estaba en el último tramo de su viaje, cuando fue succionado por el torbellino de aire que genera la bestia a su paso por las vías férreas.
Gaudencio, arrollado por la bestia, pide ayuda para sus prótesis de pierna y brazo












