Miguel Ángel Navarrete perdió a Mariano, su único hijo, por un suicidio. No pasó un día que no comieran en familia y, sin embargo, fue difícil saber qué pasaba por la mente de Mariano: “mientras lo tienes enfrente, no hay manera de verlo”. Miguel Ángel destaca que lo fundamental en el caso de Torreón es hablar del grave problema de suicidio que existe en México
Tenemos que hablar del suicidio de nuestros niños












