El escándalo Epstein salpica a Bank of America, señalado por servicios financieros a la red de tráfico sexual, mientras en México la misma entidad participa en alianzas con gobiernos y colectivos LGBTIQ+. El caso expone la falta de mecanismos para evaluar los antecedentes de empresas patrocinadoras del Orgullo y reaviva el debate sobre la debida diligencia en derechos humanos y el riesgo del «rainbow washing»
Caso Epstein: marchas, derechos humanos y empresas












