Conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente en México es un ejercicio de contrastes. Por una parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha marcado distancia del desdén normativo que caracterizó al sexenio anterior: se reconocen daños, se niegan autorizaciones inconvenientes y se dialoga. Por la otra, el presupuesto para el sector se reduce, la tala ilegal y el crimen organizado avanzan, y la impunidad sigue cobrando la vida de quienes defienden la tierra. Celebrar no es solo aplaudir las buenas intenciones: es exigir que la ley ambiental deje de ser una mera recomendación
¿Qué festejamos en México en el Día mundial del medio ambiente?












