Productos culturales como el musical “Malinche” deben tomarse con mucho cuidado, porque lejos de crear una visión crítica de la historia y cómo no repetirla, lo que acaba haciendo es reproducir narrativas que además de racistas son permisivas a agendas reaccionarias, que en este caso son de ultraderecha y fascistas
Malintzin, el malinchismo y la ultraderecha en el musical de Nacho Cano












