Las afectaciones climáticas en el trabajo del campo tienen un impacto diferenciado por género. Las mujeres jornaleras —muchas de ellas indígenas y migrantes— viven condiciones laborales más precarias que los hombres y ante la emergencia climática están expuestas a mayores riesgos de salud por la exposición continua y constante al calor
Sembrando en tierra seca












