Las elecciones legislativas francesas confirmaron su reestructuración política al mostrar nuevamente tres grandes bloques. Por un lado, la derecha liberal empresarial representada por Macron; la izquierda social, reconfigurada por La Francia Insumisa y la Unión Popular; y por último, la extrema derecha de Marine Le Pen
Macron pierde mayoría en parlamento francés; alianza de izquierdas es su principal oposición












