La infraestructura verde tiene también muchas ventajas sociales. Su impacto en salud es evidente, porque permiten que la gente camine y se ejercite y lo hacen mucho más atractivo. Sirven también de espacio de encuentro para los vecinos y un lugar para que surjan, se recuperen o se fortalezcan las comunidades a su alrededor
Reverdecer las ciudades para salvarlas












