Desde hace nueve meses familias enteras salieron huyendo de sus hogares. No sólo dejaron sus tierras, animales, casas y recuerdos, también la tranquilidad de dormir todos los días. En este tiempo dos personas han fallecido esperando certezas. La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos calculó que en 2018 unas 5,056 personas fueron desplazadas de sus comunidades: la violencia criminal, la primera causa
Desplazados: vivir en vilo












