Aunque en México hay más de 75 mil personas desaparecidas y 39 mil cuerpos sin identificar, en siete años las fiscalías del país han ingresado menos del 10% de esta información a la base de datos nacional que facilitaría encontrar las coincidencias. Las familias de las víctimas tienen que recorrer morgues de distintos estados y someterse a un cruel proceso de reconocimiento de cadáveres debido a la indolencia gubernamental
La tortuosa búsqueda en los archivos de la muerte












