La antimonumenta caribeña se alza frente al congreso de Quintana Roo para recordarle a esos legisladores que mantienen una deuda con las ciudadanas para las que trabajan. Las postales para los turistas deberían incluir el lema acuñado en las protestas contra los feminicidios: “El paraíso huele a sangre”
Una antimonumenta caribeña












