Maricela, indígena otomí de 16 años, salió a trabajar el 21 de marzo y nunca regresó a su casa; medios de comunicación informaron que su cuerpo había sido hallado con señas de tortura, con base en filtraciones de la Fiscalía General de Justicia de la capital. Las autoridades no han entregado el cuerpo a sus familiares, que demandan verdad y reprochan que la negligencia de las autoridades obedece a la discriminación
Fiscalía de CDMX entorpece búsqueda de Maricela con filtraciones falsas, acusan












