La inspiración del Sindicato Revolucionario de Inquilinos

15 abril, 2020

Microfilme Postal, columna de opinión por Daliri Oropeza Alvarez

El primer movimiento urbano en México fue la Huelga Inquilinaria, que derivó en un sindicato nacional. Inició en Veracruz en 1922, fue brasa del Partido Comunista y del fuertemente enraizado Movimiento Urbano Popular de los años 70. El debate sobre pagar la renta renace con la pandemia del covid 19

@Dal_air

Desde la azotea con la cámara apuntando hacia el corazón de la colonia Guerrero. La Torre Latino de fondo.

Toda la vida he pagado renta. Desde que nací he vivido en departamentos ubicados en barrios populares céntricos. Con lo que he pagado de renta (o hemos, pues he vivido con familia y amistades) en mis años de vida, seguro ya tuviera un departamento modesto. Más de millón y medio de pesos en un tanteo.

El covid-19 y su virus pandémico puso en el centro la casa como refugio.  La cuarentena colocó el cuidado en el centro. La contradicción dentro del paradigma de producción, sobre el cual está basado el capitalismo neoliberal, sufrió un choque entre dos de sus elementos sustanciales: la oferta y la demanda, ambos parados. La economía se detuvo. ¿Con qué vamos a pagar la renta?

El primer movimiento urbano en México es la Huelga Inquilinaria de 1922 que derivó en un Sindicato Nacional, que después sería brasa del Partido Comunista. Este movimiento social tiene resonancia hasta el Movimiento Urbano Popular de los 70 y ahora recobra sentido.

El malestar viene desde el periodo de la Revolución. En 1910, el 50% de las habitaciones registradas caían en la categoría de «chozas», generalmente de una pieza. De 1910 a 1920 poco se invirtió en vivienda y muchas personas emigraron a las ciudades en busca de mayor seguridad, de acuerdo con el registro del investigador Jorge Durand

El movimiento también tiene tres antecedentes importantes: el primero es la “inmigración libertaria” o la llegada de anarquistas de diferentes partes del mundo a México (y a Latinoamérica) desde finales de siglo XIX. El segundo es el Primer Congreso Nacional Socialista de 1919 en donde fue planteado con urgencia  el problema inquilinario por parte de las clases trabajadoras. El tercero es el primer congreso de la Central General de Trabajadores (CGT) de 1921. 

Ahí consensuaron intervenir políticamente mediante la organización de sindicatos el problema inquilinario, pues no dejaban de subir las rentas. Pedían que no se cobrara más del 10% del valor total de la propiedad. En ese congreso participó un personaje anarquista importante: Herón Proal, precursor del anarcosindicalismo mexicano. 

La gota que derramó el vaso fue a finales de diciembre de 1921, en su Primer Congreso Ordinario el Partido Comunista, cuando decidieron retomar la propuesta anarquista de organizar a los inquilinos, describen los investigadores.

El factor que reforzó el movimiento y lo transformó en un sindicato con forma fueron las protestas inquilinarias de las trabajadoras sexuales del puerto de Veracruz, su queja: el alto precio a los alquileres por cuarto. 

En su libro Bolcheviques, Paco Ignacio Taibo II rescata ese pasaje: 

“La noche del 6 de marzo de 1922, las prostitutas del puerto de Veracruz, popularmente conocidas como ‘las horizontales de Guerrero’, amenazaron con quemar en la vía pública las sillas, las camas y los colchones sobre los que trabajaban, en señal de protesta por las elevadísimas rentas que debían pagar a los propietarios de los patios de vecindad que les alquilaban las pocilgas donde vivían. Alarmada la Policía corrió hasta la zona de fuego para impedir la quemazón”.

Así nació el Sindicato Revolucionario de Inquilinos, el cual describen en libros como contagioso.

Este Movimiento Revolucionario de Inquilinos tuvo forma de sindicato, y se alimentaba de lo que publicaban, desde Veracruz un periódico llamado El Frente Único, y desde la capital una publicación del Comité Central del Partido Comunista: La Plebe, dirigido por el pintor Diego Rivera; de acuerdo con lo que describe Arnoldo Martínez Verdugo en su libro Historia del Comunismo en México. 

Este movimiento, además de ser el primer movimiento urbano, es el primero en el que participan artistas e intelectuales que recién llegaban de Europa así como Diego Rivera. Formaron un grupo solidario del Movimiento Obrero entre ellos los pintores Rivera, José Clemente Orozco, Xavier Guerrero, Adolfo Pest; los escultores Asúnsolo y Germán Cueto; los escritores Pedro Henriquez Ureña, Julio Torri; el poeta Carlos Pelleicer; el crítico de arte Jorge Juan Crespo de la Serna; la actriz Lupe Rivas Cacho; el arquitecto Alberto Vázquez del Mercado y el antropólogo Alfonso Caso. 

El sindicato editaba volantes con el eslogan: “Estoy en huelga, no pago renta”, que colgaban en las puertas de las vecindades, y cuelga una enorme bandera roja, símbolo del Sindicato, en la puerta de su casa, de acuerdo con lo que describe Taibo.

Esto lo avivó y provocó que se fortaleciera y creciera el Partido Comunista. Su resonancia perdura. 

De acuerdo con el politólogo Juan Manuel Ramírez Saiz, este movimiento estuvo activo desde los años 20 a los 40, y su espacio de lucha fueron las vecindades de las zonas centrales de las ciudades. En el Distrito Federal despertó en 10 delegaciones, diversas organizaciones destacaron en colonias como Guerrero, Morelos, Doctores, el Barrio de Tepito. Despertó 4 municipios colindantes del Estado de México. 

Abarcó por lo menos 13 estados. Inició en Veracruz y pronto despertó en todo el estado, llegó a Tamaulipas, Tabasco, Yucatán, Jalisco, Puebla, Distrito Federal, San Luis Potosí, Aguascalientes, Chihuahua, Guanajuato, Nuevo León, y Zacatecas.

Hay huellas de este movimiento que llegan hasta los 40 con la creación de colonias populares y proletarias, y con el presidente Miguel Alemán surgió la Ley de rentas congeladas. Del 68 al 75 con surgimiento del movimiento urbano popular (MUP) independiente, aunque generalmente lo relacionen con la creación de asentamientos humanos mediante la invasión de terrenos:

“El MUP reivindica derechos fundamentales relacionados con la reproducción de la fuerza de trabajo en las ciudades a través de mejores condiciones materiales de vida en sus lugares de residencia; asimismo, lucha por el reconocimiento autónomo a sus organizaciones por parte del Estado”.

Con el MUP resurgen algunos movimientos independientes de inquilinos como el de Martín Carrera, del cual habla León Chavez Texeiro en sus canciones. Esto es un “nuevo fenómeno social y urbano es alimentado por la presencia de estudiantes del movimiento de 1968, activistas de corrientes políticas no partidarias y de comunidades eclesiales de base, y resulta favorecido por la tolerancia de las autoridades”.

Este impulso abrazó desde el 79 y hasta el sismo del 1985 la recomposicion en sectores urbanos y liderazgos sociales, con organizaciones de damnificados y le dan un nuevo sentido al espacio urbano en un objeto directo de lucha social y política.

Ahora, en medio de la pandemia vale la pena tomar esta impronta y cuestionarnos sobre lo que Henri Lefrevre propone como derecho a la ciudad y el lugar que dentro de ello ocupa el derecho a la vivienda. Lefebvre exige dejar de concebir el espacio como pasivo, vacío, o carente de sentido. ¿Cuál podría ser el sentido de una Huelga Inquilinaria ahora desde el núcleo más individual?

En plena emergencia, el espacio sociodigital que permitió el #11M, la Primavera Árabe, #YoSoy132, etcétera, retoma importancia por su modo de organización espontánea, ahora visibiliza esas grietas que puede provocar la emergencia.

¿Puede el movimiento de inquilinos encender o provocar la organización para un cambio social global que perdure después de la pandemia?

En las ciudades, el espacio urbano está en disputa por la producción de elementos de la estructura urbana que intervienen, como terratenientes, constructores, promotores inmobiliarios, financieros. No dejan de construir edificios gigantes en la Ciudad de México. Ahora puede estar también en disputa desde la exigencia de la sociedad de tener un refugio ante la pandemia, con la certeza de que no loo van a desalojar por no pagar, porque no puede.

Botas llenas de Tierra. Tejedora de relatos. Narro sublevaciones, grietas, sanaciones, Pueblos. #CaminamosPreguntando De oficio, periodista. Maestra en Comunicación y cambio social. #Edición #Crónica #Foto #Investigación