La contaminación generada en la Megalópolis, en mayo, no encuentra salida. Gobiernos van y vienen. Todos siguen dependiendo de Tláloc para salvar la calidad del aire
Una semana urbana bajo el sol y los imecas
La contaminación generada en la Megalópolis, en mayo, no encuentra salida. Gobiernos van y vienen. Todos siguen dependiendo de Tláloc para salvar la calidad del aire
Durante el Foro Industrial MX, llevado a cabo en Mazatlán, el gobernador de Sinaloa dio a conocer que recibió una llamada del presidente pidiéndoles esclarecer el caso lo más pronto posible
«Los agricultores hacen sus quemas más allá de sus parcelas y así le van ganando terreno al bosque, para cambiar el uso de suelo de forestal a productivo», afirma el director de la Reserva de la Biósfera Sierra de Manantlán, Fernando Ramón Gavito Pérez
Este fue uno de los críticos más implacables al gobierno del usurpador Victoriano Huerta. Sus denuncias públicas le costaron la vida. Pero la obra de este médico es aún recordada en Comitán
Entre 2020 y 2021 la Fiscalía de Sonora reportó oficialmente el hallazgo de 224 fosas con 337 cuerpos, de los cuales 102 fueron identificados y 235 no, pero sólo hay seis carpetas de investigación por el delito de desaparición en la última década. En el caso de Yucatán, la Fiscalía negó la existencia de la única fosa clandestina encontrada en esa entidad. En los últimos tres años en este estado localizaron a 28 hombres y tres mujeres sin vida que habían sido reportados como desaparecidos, aunque la dependencia sólo los clasificó como no localizados
Vecinos de San Bartolomé Xicomulco reportaron escasez de agua en sus viviendas y el Sistema de Aguas de la Ciudad de México halló más de un centenar de tomas clandestinas en lo que representa una nueva invasión en suelo de conservación. De acuerdo con testimonios, las conexiones clandestinas fueron realizadas por la alcaldía de Milpa Alta
Being a migrant in Ciudad Juárez often means dealing with discrimination, violence and impunity.
Mi cepillo de dientes, mi pantaloneta licrada, mis tenis para correr, la carcasa del celular, el cesto de la ropa sucia, la cafetera, los fertilizantes de los alimentos que consumo, el labial rojo de mi novia… todo contiene algún derivado del petróleo. Nuestra vida gira alrededor del petróleo, industria que cada minuto de cada día recibe 11 millones de dólares
El Tren Maya está en boca de todos. Pero, como sucede con la oposición y la comentocracia que renunció a entender el tiempo que vive México, se opina con demasiada frecuencia, desde el centro del país, pero también desde otros centros como el mediático, a partir de la ignorancia. Cuando existen recursos y posibilidades para comprender de forma más objetiva y balanceada un proyecto tan vasto y complejo como el Tren Maya -escuchando a la más amplia diversidad de voces- se vuelve una ignorancia elegida. No es entonces un simple ‘no lo sé’ sino una decisión -‘no me interesa saberlo’. Esta actitud se replica en sectores sociales que, con sus fobias y desprecios, o desde lealtades y preocupaciones genuinas, se niega la posibilidad de entender crítica más no cínica o superficialmente la estrategia de desarrollo en el sureste del país, con sus riesgos, sí, pero también a partir de las necesidades de los habitantes y el potencial de este proyecto para revertir las tendencias nocivas en la península