La Ley General de Alimentación Adecuada y Sostenible, aprobada hace unos días, propone un cambio integral en qué alimentos consumimos y cómo lo hacemos; así como esquemas justos de comercio de productos locales, mejorar la disponibilidad de alimentos saludables y reducir las enfermedades como la diabetes y la hipertensión. Solo hay un problema: la industria de los alimentos
“El derecho a la alimentación sana es garantía del derecho a la vida”












