Las reglas que durante casi un siglo rigieron la relación de la prensa con el presidente cambiaron y nadie entiende bien el nuevo juego. Los reporteros que cubren la presidencia viajan ahora con sus propios recursos o son transportados por Fuerzas Armadas.Para el gobierno, las conferencias diarias y la publicación de lineamientos de comunicación son muestras de transparencia; sus críticos le dicen propaganda. Mientras se resuelve el dilema, la administración de Andrés Manuel López Obrador se está convirtiendo en la más letal para el periodismo comunitario
¿Libertad de prensa? Los claroscuros de la 4T












