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Cuernavaca en zozobra tras asesinato en la plaza

En la plaza central de Cuernavaca asesinaron a dos líderes sindicales con pistola en mano después de una reunión en el palacio de gobierno sobre comercio ambulante. También hirió a varios reporteros. Esta es una descripción de lo sucedido

Texto por Estrella Pedroza

El palacio de gobierno, sede oficial del Poder Ejecutivo, está ubicado en el primer cuadro del centro de Cuernavaca, las calles Galeana, Gutenberg, Miguel Hidalgo –que rodean al edificio- el zócalo capitalino  y la Plaza Emiliano Zapata -antes Plaza de Armas- son uno de los puntos de mayor concentración para los ciudadanos y la vida política.

En una mañana cotidiana, lo mismo llegan integrantes de la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Seguridad y la Paz  —integrada por autoridades estatal y federales encargadas de la seguridad y la justicia—, que grupos sociales: maestros, ambientalistas, transportistas,  comerciantes, colectivos de víctimas y jóvenes, pobladores con distintas problemáticas de todas las edades para realizar algún mitin, alguna manifestación o petición al gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco.

Por eso, es común que decenas de periodistas se planten afuera del edificio para aguardar alguna entrevista, documentar alguna denuncia o hecho.

Este martes 8 de mayo no fue la excepción, en la agenda de trabajo estaba programada, para las primeras horas del día, la mesa de seguridad,  una reunión en el Palacio de Gobierno con autoridades estatales, municipales y comerciantes ambulantes— para dar seguimiento a la situación de ambulantaje, pues pretenden hacer una limpia en el Centro Histórico de  Cuernavaca; además una conferencia de prensa en Plaza de Armas de los integrantes del Pacto por la Soberanía Alimentaria.

Mientras realizaban la reunión sobre ambulantaje, integrantes de la Asociación de Antiguos Comerciantes inició una protesta para exigir ser tomados en cuenta en las mesa de trabajo que encabeza la secretaria de Economía de Morelos, Ana Cecilia Rodríguez González y Gilberto Alcalá, secretario de desarrollo social y exigir beneficios del programa de reubicación que plantea el gobierno.

Al terminar la reunión, en la que también participaron el empresario y  representante de vendedores ambulantes Jesús García Rodríguez y el secretario de Actas de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en Morelos, Roberto Castrejón Calderón; el secretario de desarrollo social acompañó al líder cetemista para hablar con los manifestantes.

Tras varios minutos de diálogo, acordaron con él funcionario una mesa alterna para la siguiente semana.

Un pequeño grupo de periodistas se quedó para entrevistar a los manifestantes en la esquina entre la calle Galeana y Gutenberg,  mientras que núcleo más nutrido solicitó una entrevista al secretario de desarrollo social y eligieron la calle Gutenberg —muy cerca de Plaza de Armas— para realizarla.  

Justo a las 10:30 de la mañana, apenas transcurren los primeros minutos de la entrevista, resuena una detonación de arma de fuego.

“Al primer balazo yo pensé que eran cohetes”, dice  Silvia Lozano, reportera y fotógrafa.

Todos —según se observa en los videos difundidos por los periodistas del Sol de Cuernavaca y por el compañero Raúl Morales Velázquez de la Agencia Quadratín— voltearon hacia el centro de la calle Gutenberg, en ese momento escucharon el segundo y tercer disparo.

Un joven con sudadera negra detonó un arma de fuego sobre el líder de la CTM y apuntó sobre Jesús García, quien en segundos corre para resguardarse con los reporteros y el entrevistado, pero cae herido.

Periodistas y entrevistados —en ambos sitios— se dispersan, algunos corren y se resguardan otros se tiran al suelo

El joven dispara tres ocasiones más.

Un comerciante de nombre Rafael y René Pérez Arguelles, reportero de los medios locales Metropoli Noticias y  A Quien Corresponda, cayeron heridos.

Maximiliano N emprendió en ese momento la huida.

Se escuchan gritos.

“¡Agárralo, agárralo!”.

La gente corre.

En otro vídeo tomado por  el medio digital 24 Morelos en Plaza de Armas, se observa pasar al joven con camiseta gris y detrás de él algunos periodistas y policías corriendo pasan  frente a Palacio de Gobierno y cruzan el lugar.

Segundos después se escuchan más detonaciones.

Según el testimonio de un periodista que por seguridad pide omitir su nombre, Maximiliano N, de 22 años de edad, bajó por las escaleras que llevan a calle Galeana.

“En el segundo descanso, Maximiliano nos lanza disparos a mí y a otro compañero, y a los otros compañeros que íbamos, hasta que se queda sin balas y los policías nos dan alcance y disparan a distancia sin éxito. Tira la pistola”.

Tras quedarse sin municiones continuó hasta llegar a la calle Galeana y cruzó la calle Hidalgo para llegar a la Plazuela del Zacate.

“Nosotros, que estábamos más cerca de él que los policías, porque ellos nunca bajaron ni al primer descanso,  corrimos tras él y cuando cae un ciudadano que estaba cerca de un puesto de periódico se le avienta, eso nos da tiempo de llegar, mi compañero y yo lo sometimos”, dijo.

Segundos después, un grupo de policías llegaron y aseguraron que no se diera a la fuga.

Lo esposaron.

Casi instantáneamente  aparecieron más periodistas  y camarógrafos.

En una trasmisión en vivo realizada por Justino Miranda, corresponsal de El Universal, se observa cómo los policías escoltan al detenido hasta la puerta de  Palacio de Gobierno para resguardarlo.

En el trayecto es cuestionado por los comunicadores.

“¿Quién te mandó?”.

“¿Por qué disparaste contra la prensa?”.

Maximiliano N guarda silencio y se observa aturdido, como si estuviera bajo los influjos de alguna sustancia.

Comerciantes y reporteros vivieron momentos de angustia y desesperación en medio de cuatro personas heridas.

Los primeros momentos: la confusión y el miedo. Algunas reporteras vivieron crisis nerviosa.

En un video se observa una reportera en el suelo y pidiendo que la revisaran porque se siente caliente, en medio de la crisis ella piensa que fue herida.

Nancy Franco, reportera de MVS Radio,  se observa en shock intentando poner de pie muy cerca del empresario Jesús García.

Todos tratando de auxiliar a los heridos y a quienes entraron en crisis.

Algunos llamaban al 066 reportan personas heridas en el primer cuadro de la ciudad, batallaban con las operadoras que bombeaban con una lluvia de preguntas sin sentido.

René, el camarógrafo herido, se preocupaba por la cámara de video que estaba bajo su resguardo e intentaba buscarla con la mirada, sus compañeros le recomendaban no moverse.

—La cámara —decía  René.

—Nosotros la cuidamos no te preocupes —responde Raúl Morales.   

La primera  ambulancia tardó más de una hora en llegar, recuerda Mónica González en una plática que tuvimos previo a una conferencia en la sede oficial del Poder Ejecutivo, y las otras por igual.

Personas que estaban cerca y personal de gobierno se empezaron a concentrar en el lugar de los hechos, mientras algunos policías intentaban poner orden.

Los periodista que estaban ahí y los que llegaron después  se obligaron a sobreponerse y nunca dejaron de documentar e informar para sus medios, hacían enlaces  o transmisiones en vivo, subían videos o fotos a las redes.

La vulnerabilidad de los periodistas en Morelos

Hasta enero del 2016 el Mecanismo de Protección a Periodistas del Estado de Morelos documentó del  2012 a la fecha 23 activaciones por situaciones de riesgo ( por amenazas y agresiones por parte de funcionarios y ex funcionarios como: diputados, presidentes municipales, secretarios y directivos),  en algunos casos cada activación involucra a más a dos , tres o cuatro comunicadores.

De esas agresiones más del 56 por ciento ocurrieron en contra de mujeres periodistas.

Marcela García Aparicio, reportera del Diario de Morelos que estuvo en medio de la balacera, consideró que en la actualidad todos (ciudadanos y reporteros) corren riesgo “hay que cuidarnos”.

¿Qué te movió a correr tras de él y arriesgarte también?

“El coraje y la impotencia de ver que agredieron a René y a los compañeros y compañeras en el piso”.

Durante sus más 20 años de trayectoria periodística a Marcela le ha tocado enfrentar como parte de su trabajo coberturas de persecuciones  y otro tipo de incidentes; pero nunca se había sentido en una situación de tanto riesgo como lo enfrentado este miércoles.

“En menos de seis meses, en coberturas que no son de seguridad que son de eventos tranquilos me he quedado en medio de balaceras (este martes durante una manifestación pacífica  y durante la inauguración de la nueva ubicación monumento de Emiliano Zapata, diciembre 2018)”, compartió.

Omar Ocampo, reportero de la Agencia Quadratín,  lamentó que actualmente en una entidad como Morelos  (tan cercana a la Ciudad de México y que aún no enfrenta contexto violentos como en Tamaulipas, Veracruz, Michoacán Y Guerrero) los periodistas enfrente este tipo de riesgos en coberturas normales.

Marcela y Omar,  que les ha tocado estar en las dos últimas balaceras, coincidieron en que esos eventos violentos les ha permitió sentir la vulnerabilidad de su profesión.

La percepción oficial del pistolero

La confusión prevaleció por horas, aun cuando autoridades estatales, encabezadas por José Antonio Guarneros, titular de la Comisión de Seguridad Pública del Estado (CSPE), intentaron informar lo sucedido.

Pero en ese encuentro con los medios de comunicación prevaleció la  incertidumbre, la desinformación y la indiferencia.

En ese primer espacio confirmaron que Jesús García —padre de Juan Manuel García Bejarano, el organizador de la Feria de Cuernavaca en 2017 que fue asesinado en la avenida Plan de Ayala, durante una cabalgata para promocionar la Feria que el ayuntamiento le concesionó— había perdido la vida.

A su vez, tres personas estaban lesionadas, una de ellas en estado de salud grave: Roberto Castrejón Calderón, quienes permanecían bajo atención médica en hospitales públicos. Una hora más tarde Castrejón Calderón murió.

También, se informó que se tenía a un joven detenido y que estaba a disposición de Torre Morelos, la sede de la CSPE.

Lo que más desconcertó fue lo expresado por el comisionado de Seguridad, de entrada, ante los cuestionamientos y dudas de la prensa, sostuvo “la información que tengo es la que está circulando en redes sociales y lo que han dicho ustedes, se difunde que fueron dos personas la que participaron en el atentado y nosotros solo tenemos registro de una persona”.

Destacó que es importante que los ciudadanos que tengan información denuncien.

“Desafortunadamente estos hechos suceden a cualquier hora del día, o han estado sucediendo, sin embargo, la estrategia de seguridad que seguimos implementando es los patrullajes  y tan es buena la estrategia que se aseguró al homicida”, dijo a Pie de Página el encargado de la seguridad de Morelos.

La reportera de Pie de Página reviró: ¿La estrategia estaría funcionado si esto se hubiera evitado, no?

A lo que el encargado de la seguridad en Morelos respondió:

“Poner a un policía detrás de cada ciudadano es imposible; entonces los policías que estaban  cubriendo este evento lograron asegurar al responsable y no va a quedar impune. Creo que eso es lo más importante: que los ciudadanos sepan que los homicidios no van a quedar impunes, pero para eso se requiere que denuncien”.

Minutos más tarde, Antonio Villalobos Adán, alcalde de Cuernavaca, único municipio de la entidad que  no se ha sumado al Mando Coordinado de Policía, demandó el ingreso de la Guardia Nacional “con urgencia” a la capital del estado y  consideró que es la única forma de garantizar seguridad a la ciudadanía.

“Hoy  ruego con humildad al gobernador Cuauhtémoc Blanco   para que ceda a nuestra petición de trabajar coordinadamente por este municipio y  hacemos un llamado enérgico y urgente al gobierno federal para contar con todo el apoyo de la Guardia Nacional”, dijo.

A la par, Lucía Meza, senadora  de la República por el partido Morena, lanzaba  un llamado para que el comisionado de seguridad “renuncie si no puede con el cargo”.

Ocho horas después, Cuauhtémoc Blanco, gobernador de Morelos, José Manuel Sanz, jefe de la Gubernatura y Uriel Carmona, que hasta el momento eran los grandes ausentes, aparecieron en una conferencia de prensa.

Lamentaron y condenaron los hechos.

“Son hechos lamentables, la verdad estoy enojado, estoy furiosos de lo que pasó porque no se vale que un personaje haga esto y ya hablé con el fiscal para llegar a las últimas consecuencias”, dijo el mandatario.

La reportera de Pie de Página cuestionó: ¿Se ha o se va analizar la salida del comisionado de seguridad ante la falta de resultados?

“El vicealmirante tiene todo mi apoyo no me voy a dejar llevar por esos personajes que atacan y atacan para que a Morelos le vaya mal (…) no puedes acabar con una violencia en 5 meses y a lo mejor ni en un año”.

Admitió que su gobierno no puede solo con el problema de inseguridad y solicitó apoyo de la federación: “que nos apoye a tener más elementos de  la Policía Federal o del Ejército”.

Referente a las declaraciones de la senadora Lucía Meza pidió que dejen el cargo si no pueden, destacó lo siguiente:

“Es lamentable que toda esta gente aproveche estos acontecimientos que no se vale, como cuando ocurrió lo del sismo,  ella tiene aspiraciones a ser gobernadora , todo mundo dice que sigue involucrada con Graco Ramírez (…) le pido que no aproveche para las campañas en seis años”.

¿Hay avances en las investigaciones?

Uriel Carmona, fiscal estatal, informó que el arma fue una Glock 9 mm y de acuerdo con las pruebas periciales, en 2017 estuvo en poder de la Fiscalía, entregada por la Comisión Estatal de Seguridad Pública como parte de la cadena de custodia, pues había sido utilizada para cometer otros delitos.

Sobre las líneas de investigación no dio muchos detalles, destacó que ninguna hipótesis se puede descartar incluso la denunciada en redes sociales por el abogado Roberto Castrejón, padre de una de las víctimas, donde señala como responsable a los dirigentes del Nuevo Grupo Sindical, encabezada por Bulmaro Hernández Juárez y su hijo, Benhur Hernández.

Cero Ambulantaje por Decreto

José Manuel Sanz, jefe de la Gubernatura, informó que se retomará la figura de Decreto para combatir el ambulantaje.

“Nosotros hicimos un par de reuniones con los líderes de los comerciantes como una forma democrática pero hablando con el gobernador definitivamente vamos a manejar el Decreto como figura porque no puede haber ambulantaje”.

Y recordó que “el decreto desde la administración de Graco Ramírez se  dictó que no podía haber ambulantaje y eso es lo que se va hacer”.

Reportera freelance e integrante de la organización Reporter@s Morelos por la profesionalización y dignificación del periodismo.

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