Apenas les bastó a los Mexicas doscientos años para levantar de la nada uno de los imperios más formidables del mundo. De ser una tribu harapienta se convirtió, en dos centurias, en una metrópoli. El imperio cayó en 1521, pero la ciudad sobrevivió. “Aquí vivimos”, decimos ahora
El pueblo migrante que fundó la Ciudad de México












