En México, las mujeres que viven en zonas mineras enfrentan riesgos directos a su salud: un estudio basado en 76 mil nacimientos muestra que la proximidad a minas de cobre eleva hasta 56 % el riesgo de parto prematuro extremo y hasta 366 por ciento el de malformaciones congénitas del sistema circulatorio
El futuro enterrado entre las piedras












