En vez de pasar por encima de los productores agrícolas para abaratar la vida en las ciudades, podría impulsarse la mejora en la calidad y sustentabilidad de la producción. Para cambiar el país hay que cambiar la lógica con la que se lo gobierna. Hace falta un compromiso real y de fondo con esa transformación
Huexca: energía para las ciudades a costa de los campos












