Las escuelas y su comunidad son nuestro nodo social. Lo hemos estado viviendo ya por once meses, lo supimos desde antes. A las niñas, niños y adolescentes les debemos más que un año de escuela perdido. La deuda consta de entornos de cuidado, juego y aprendizaje armónicos y seguros, de ejercer su derecho a una vida digna. ¿A qué escuela queremos que regresen?
Regresar a nuestra escuela












