El domingo 22 de febrero de 2026, Jalisco amaneció con la noticia de la muerte de Nemesio Oseguera “El Mencho” y se hundió en el vértigo de sus propias heridas. Mientras el crimen organizado incendiaba vehículos y bloqueaba carreteras en más de treinta municipios, la población quedó atrapada en una jornada de miedo, desconcierto y silencio oficial. Este trabajo reúne, sin recortes, los testimonios de quienes vivieron el horror desde adentro, desde la distancia y desde la rabia de saber que el monstruo, esta vez, no era un hombre, sino una estructura de violencia que aprendimos a mirar sin ver.