La vida del otro lado a veces no es tan linda como parece, y quizá lo sea menos en estas fechas para los paisanos que no pueden volver. Yo necesitaba caminar por las calles que me vieron crecer, bajo el sol recorrer el centro, sus librerías, platicar con los libreros y, naturalmente, pasar tiempo con la familia
Un invierno entre Manhattan y Toluca












