La edición 2022 de PISA revela una preocupante disminución en los puntajes de matemáticas, lectura y ciencias, tanto a nivel mundial como en México, como resultado de la pandemia por covid-19. Este declive destaca la necesidad de políticas educativas basadas en evidencia y la importancia de poner un mayor énfasis en la equidad en la educación y en la colaboración entre diversos sectores. En el caso mexicano, PISA 2022 constituye un llamado a la acción para replantear el rumbo educativo, priorizando la mejora de la calidad y equidad del sistema educativo
La educación en la encrucijada: qué sigue para México después de PISA 2022












