La nueva Ley General de Economía Circular, aprobada con celeridad en diciembre, trae consigo avances significativos como la homologación de competencias y la responsabilidad extendida del productor. Sin embargo, su texto presenta vacíos y riesgos que, de no corregirse, podrían desvirtuar su propósito y perpetuar un modelo insostenible de producción y consumo
Nueva Ley de Economía Circular, áreas de oportunidad y riesgos detectados












