Los estados considerados más prolíferos para el lavado de dinero en México son Jalisco con 260 casos registrados, Ciudad de México con 58, Baja California con 86 y Sinaloa con 136. La captura del Estado por poderes ajenos a los intereses de la nación dejó al país sumergido en un círculo de opacidad y proteccionismo
La fiscalización del narco: el gran reto de Santiago Nieto












