La campaña de linchamiento más reciente tuvo como eje el acuerdo de la OPEP para reducir la producción de petróleo. No hubo, en realidad, algo diferente en la posición de México. Decisiones como las que se tomaron se han adoptado por otros gobiernos pero ahora la respuesta fue muy distinta. Nada nuevo. El país sufre dos epidemias: de coronavirus, que va a tener remedio, y de odio, para la que, al parecer, no hay ganas de encontrar la cura
Trump, AMLO, la OPEP+ y el odio












