Después de cuatro años de boicot contra la granja Sakuma Farm, filial de la empresa Driscoll, los jornaleros mexicanos consiguieron un contrato colectivo y el reconocimiento del sindicato Familias Unidas por la justicia, en el norte del estado de Washington. Iglesias de todas las religiones y universidades acompañaron la lucha de los trabajadores.
Conquista histórica: Reconocen legalmente sindicato jornalero en EU












