Cientos de personas, algunos de ellos reconocidos intelectuales, firmaron un desplegado para exigir un alto a la polarización del país. Tienen algo de razón. Los abajofirmantes deben recordar que la división reclamada empezó en sus casas. Sí, esto tiene que parar: el odio, la violencia, su nostalgia por la sangre
“Esto tiene que parar”: sí. Paren con su odio (y desfiguros)












