“Un cuerpo que sana es un cuerpo que se emancipa”, suele repetir Lorena Cabnal cuando habla de la resistencia que implica el sanar. Me gustaría que el sentirpensar feminista se concentrara más en analizar este tipo de posibilidades ante la violencia, que en la violencia misma. ¿Hay espacio para imaginar y actuar para sanar(nos)?
Sanar(nos)












