El uso de variedades genéticamente modificadas favorece sobre todo a las empresas dueñas de esas patentes. Políticas como la que permitiría el decreto de Julio Scherer y Víctor Villalobos nos han llevado a la crisis de salud alimentaria que vivimos. La pregunta que el debate sobre los transgénicos plantea a la 4T es muy clara
¿Con quién está la 4T? ¿Con los ricos y el glifosato, o con los productores y el país?












