A un año de la brutal represión en Xochimilco y Tlalpan, la impunidad persiste. Las colectividades exigen justicia y salen a las calles para recordar que la memoria es una trinchera de lucha contra el olvido y la criminalización del Estado
¡Ni perdón, ni olvido!: la herida de la represión en Xochimilco sigue abierta












