La avícola Bachoco arrojó toneladas de material fecal y otros residuos en el ejido de San Antonio Sihó, comisaría del municipio maya de Halachó. Antes, la empresa quemó parte de las selvas aledañas y aplicó insecticidas para disimular la proliferación de moscas y otros insectos. Campesinos y apicultores exigen la intervención de Profepa y otros organismos de control
Bachoco cubre con excrementos la selva de Yucatán












