Revbelando la resistencia, un archivo vivo de memoria colectiva

11 septiembre, 2021

Foto: Olga Valeria Sánchez/LadoB

Un podcast producido en Puebla por Mona Ortiz, narra historias de autogestión, autonomía e independencia “con el puño en alto”

Texto: Gene Cruz/LadoB

Fotos: Olga Sánchez/LadoB

PUEBLA.- Para Mona Ortiz, Revbelando la resistencia busca “ser un archivo vivo de memoria colectiva sobre lugares creados, nutridos e impulsados por la misma comunidad de manera autónoma”, donde “las voces de las mujeres estén presentes”, como es el caso de la Cooperativa Puskat Nakú de Huehuetla. 

Se trata de un podcast que publica mensualmente piezas sonoras enriquecidas con música original que, por su naturaleza, alcanza un nivel de intimidad con la audiencia. Quizás porque “la calidez que da la voz permite estar más cerca de las personas”, dice Mona Ortiz, su creadora, guionista y narradora.   

La historia de Revbelando la resistencia inició en marzo de 2021, cuando Ortiz participó y cubrió la marcha feminista en Puebla; a finales de ese mes publicó una primera entrega al respecto porque, aunque la temática del podcast en general es de espacios independientes y autogestivos, ella piensa que “el cuerpo de las mujeres [también es] como un espacio que hay que defender, cuidar y documentar”.

La autogestión que distingue a cada uno de los proyectos que aborda en los podcast es necesaria para cualquier iniciativa cultural que busca independencia y es, a su vez, una respuesta de resistencia en sociedades neoliberales, porque “la autogestión te permite esta libertad de: nadie te va a decir qué sí y qué no; te da libertad creativa y de cómo vincularte con los otros; de buscar otras formas que se anteponen al neoliberalismo, como la horizontalidad, el trabajo en equipo, el trabajo en comunidad”, relata Ortiz.

A la fecha, Revbelando la resistencia ya cuenta con dos temporadas. La primera logró realizarse gracias al apoyo que consiguió del Programa de Estímulos a la Innovación, Desarrollo Artístico y Cultural (Peidac) del Imacp (Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla); mientras que la segunda se financió con el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (Pecda) de la Secretaría de Cultura.  

Estos recursos le permitieron a Ortiz no partir “de ceros”, así como producir más episodios por temporada y hacerse de un equipo compuesto por Itzell Sánchez (consejos creativos y locución), Arturo Muñoz Carcará (grabación y producción), Gustavo Espíndola (música original) –ambos miembros de la banda La Trola– y Omar Moreno (diseño e identidad visual). 

Foto: Olga Sánchez

Cada temporada cuenta con aproximadamente siete capítulos y los lugares que tratan en ellos llegaron a ser conocidos por el equipo de producción, mediante recomendaciones, tanto de amistades como de participantes del programa. Asimismo, todas las personas responsables de crear el podcast están muy familiarizados, o tienen “mucho acercamiento con este tipo de espacios y maneras de trabajar, [por lo] que se [da] de manera natural la selección”.

Si bien llevar a buen puerto un solo podcast es, como resume Ortiz entre suspiros, “una chambota”, el proyecto mismo “es un ejercicio de resistencia contra esas cosas que te limitan, que limitan tu creatividad o tus habilidades”. 

En términos de la periodista, el podcast “es un buen medio para dar a conocer otro lado de las cosas, más allá de lo comercial”, le ha posibilitado alejarse de la inmediatez, a favor de la calidad de los contenidos. 

A finales de agosto, el programa fue seleccionado para recibir una capacitación en el laboratorio Al oído: ¿cómo contar historias que suenan?, ofrecido por RTVC Sistema de Medios Públicos de Colombia. De culminar satisfactoriamente el taller, se aseguraría una entrada a la segunda edición del Festival Iberoamericano de Podcast, el cual es para Ortiz “una especie de catapulta” virtual, teniendo en cuenta que podrían llegar a “un público más afín al proyecto”, puesto que en México no mucha gente sabe qué es o cómo funciona este tipo de producciones.

El público puede encontrar los capítulos del programa en su página de Facebook, en su sitio web, o en plataformas como: Amazon Music, iVox, Apple Podcast, TuneIn, Google Podcast o Deezer. Sin embargo, todo comienza en Anchor. En esta aplicación gratuita se alojan los episodios de casi media hora de duración y desde ahí se distribuyen a todas las demás. 

En estos momentos, la creación de una tercera temporada depende de encontrar los recursos suficientes para costearla, así como de establecer los alcances, incluso geográficos (más allá de Puebla), que podría tener. De cualquier forma, el interés actual es cerrar la segunda temporada y continuar relatando “historias con el puño en alto”. 

 Este trabajo fue publicado originalmente en LadoB. Gracias a la Alianza de Medios, Pie de Página lo reproduce. Aquí puedes consultar el original. 

*Foto de portada: Olga Valeria Hernández

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