Pemex ni la burla perdona con la crisis climática

10 diciembre, 2019

El gobierno de López Obrador desdeña el movimiento contra la crisis climática. Mientras en Madrid cientos de miles de personas marchaban para exigir medidas que reduzcan el dióxido de carbono, el presidente celebraba el hallazgo de un nuevo y muy grande yacimiento petrolero

Twitter: @eugeniofv

Quedaban pocas dudas de que el gobierno mexicano piensa que combatir la crisis climática no es cosa suya, pero todo indica que nuestros gobernantes consideran que las amenazas del calentamiento global tampoco les deberían de importar, aunque los impactos que puede tener para México son terribles. No sólo el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no está dispuesto a alejarse de los combustibles fósiles: desdeña el movimiento y los esfuerzos globales contra la crisis climática a tal grado que, mientras en Madrid cientos de miles de personas de todo el mundo marchaban encabezados por Greta Thunberg para exigir a los políticos que tomen medidas urgentes y contundentes para reducir la cantidad de dióxido de carbono que se vierte a la atmósfera, el presidente de la República celebraba junto con el director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, el hallazgo de un nuevo y muy grande yacimiento petrolero en el país. Mayor gesto de indiferencia ante un movimiento que, entre otras cosas, pretende salvarnos de la catástrofe, sería muy difícil de encontrar.

Ante ello, vale la pena recalcar por qué redoblar la apuesta nacional por los combustibles fósiles es un error terrible. En primer lugar, es un error porque se exacerba el cambio climático. Sin ir muy lejos, según el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), entre 2001 y 2013 los fenómenos meteorológicos costaron en torno a los 30 mil millones de pesos anuales a México. Esto es el equivalente al doble del costo estimado del Tren Maya y todos sus desarrollos inmobiliarios, y un 50 por ciento más que todo el presupuesto del programa Sembrando Vida, o casi el equivalente al programa Oportunidades que atendía a millones de familias. Los costos de los desastres naturales no harán sino empeorar conforme la crisis climática se recrudezca.

Por si esto fuera poco, también es un hecho que la contaminación atmosférica es una de las principales causas de muertes en el país, y ocasiona casi el dos por ciento de los decesos nacionales, además de tener un impacto importante en la calidad de vida de los ciudadanos, según un equipo de investigadores liderado por Horacio Riojas, del Instituto de Salud Pública. El grueso de los contaminantes viene del uso de combustibles fósiles para el transporte, para la industria o para la generación de electricidad, así que una buena forma de hacer que el dinero que se invertirá en el sector salud valga más sería dejar de usar esos combustibles. 

El impacto de los combustibles fósiles en las aguas del mundo es igualmente terrible. Una sola plataforma petrolera de British Petroleum, la Deepwater Horizon, dejó inservibles pesquerías enteras en el norte del Golfo de México, cuando derramó cinco millones de barriles de petróleo en el mar en 2010, y en México Pemex ha dejado tan contaminada la laguna de Pajaritos, en Veracruz, que lo que en un tiempo fue un estuario importante para la pesca en la zona es hoy el equivalente acuático de un páramo. 

Además de estos impactos, está el hecho de que la apuesta por el petróleo y la gasolina ha hecho que la economía dependa en gran medida de un solo recurso, que hay que llevar con enormes costos de una orilla a otra del país y del mundo, y que para colmo de males se puede robar con relativa facilidad y mantener gran parte de su valor. El huachicoleo no es una exclusiva de México, y en todas partes es igual de peligroso para el medio ambiente y la población.

Con todo esto enfrente, Pemex insiste en celebrar que hay más petróleo en nuestro subsuelo, y la Secretaría de Energía se mantienen firme en su defensa de los hidrocarburos. No sólo eso: anunciando el hallazgo de las nuevas reservas de petróleo justo durante la cumbre sobre el clima sabotean a quienes sí están trabajando en defensa del planeta -de ese planeta en el que también está nuestro país. Después de las miles de muertes que esa política energética regresiva y primitiva provoca, ahora Pemex escenifica su desprecio. Ya ni la burla perdonan.

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Consultor ambiental en el Centro de Especialistas y Gestión Ambiental.

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