Migración y cambio climático: tema ausente de la COP23

15 noviembre, 2017

Les llaman los refugiados climáticos, aunque nadie les da refugio. Son millones de personas que están dejando sus casas y sus países a consecuencia de las catástrofes producidas por el calentamiento global. Pero en la Cumbre sobre el Cambio Climático nadie habla de ellos. La secretaria ejecutiva de la UNFCCC lo resume así: “aún no lo tienen en el radar”

Texto y fotos: José Ignacio De Alba. 

Foto: Andalusia Knoll Sloff

BONN, ALEMANIA.– Cada año, 25 millones de personas en el mundo se desplazan a causa de los fenómenos meteorológicos, según el Global Report of Internal Displacement 2016. Es algo así como si toda la población de Australia tuviera que moverse a consecuencia de las devastaciones que deja el clima.

Se les llama refugiados climáticos, aunque el único problema de llamarlos así es que, en realidad, nadie les da refugio. 

Y un factor determinante en esto es el nivel de vulnerabilidad de las poblaciones. Es decir, no es lo mismo la vulnerabilidad que pueda tener Holanda, con la que pueda tener Haití por la elevación del nivel del mar.

“Millones de personas pagan el alto precio por un problema que no generaron” asevera un estudio sobre cambio climático y migración de la organización internacional Greenpeace.

Otro estudio del Internal Displacement Monitoring Centre da un dato que dimensiona el tamaño del problema: en 2015, en todo el mundo, 8,6 millones de personas tuvieron que desplazarse por causa de la violencia, mientras que la cantidad de movilizados por los desastres naturales ese mismo año fue de 19,2 millones. Según ese mismo estudio, la mayoría de los desplazamientos fue causada por inundaciones y tormentas. Y el país con más población vulnerable fue Bangladesh, que sólo ha emitido 0,06 por ciento del global de gases de efecto invernadero.

El tema ocupa una parte ínfima en las discusiones de la Cumbre de la ONU sobre el Cambio Climático (COP23) que se desarrolla en esta ciudad desde el 6 de noviembre. En las mesas, los representantes de los países hablan de tecnología, de negocios, y hasta de osos polares, pero nada sobre migración.

Eso, a pesar de que el calentamiento global está poniendo los problemas migratorios en una dimensión nunca antes vista, pues aunque las sociedades siempre migraron por el clima, ahora las inclemencias del clima son colosales, las poblaciones son enormes y moverse de un territorio estatal a otro requiere de licencias.

Algunos países, como el anfitrión Fiji, llegan a negociar con el agua a los tobillos. Pero ni por eso se pone el tema en la mesa de discusiones.

“Todavía no estamos discutiendo de manera muy específica el tema de cambio climático y migración (…) Lo que si no hay duda es que hay un vínculo estrecho entre cambio climático y migración y que de manera más general entre seguridad, vulnerabilidad y cambio climático”, dijo al respecto Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés), en una rueda de prensa.

Espinosa fue la embajadora de México en Alemania y desde el año pasado ocupa la secretaría ejecutiva de la UNFCCC. En su respuesta a la prensa, añadió: “el régimen internacional que habla sobre migración aún no habla sobre este tema de cambio climático; las conferencias todavía no lo tienen en el radar”. 

México es el paso obligado para millones de migrantes que dejan sus hogares en América Latina buscando llegar a Estados Unidos; sólo el Huracán Mitch desplazó a más de 3 millones de personas de Centroamérica en 1998. 

Pie de Página le peguntó a Espinosa sobre las propuestas específicas que tiene México sobre el tema, pero la diplomática, que fue secretaria de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Felipe Calderón, sólo respondió: “No tengo elementos para comentarle sobre esto, con mucho gusto lo podemos poner en contacto con algunos compañeros de la delegación mexicana para que le comenten sobre eso”.

Después de la conferencia, su equipo nos otorgó una tarjeta con un correo para ponernos en contacto; sin embargo, el correo es rebotado porque “el servidor no está configurado. En el teléfono tampoco hay respuesta.


Cronista interesado en la historia y autor de la columna Cartohistoria que se publica en Pie de Página, medio del que es reportero fundador. Desde 2014 ha recorrido el país para contar historias de desigualdad, despojo y sobre víctimas de la violencia derivada del conflicto armado interno. Integrante de los equipos ganadores del Premio Nacional Rostros de la Discriminación (2016); Premio Gabriel García Márquez (2017); y el Premio Nacional de Periodismo (2019).

Periodista multimedia independiente que cubre temas de género, migración, defensa del territorio y seguridad. Neoyorquina por nacimiento, chilanga por residencia y guerrerense de corazón. Andalusia colabora en medios como Al Jazeera, Democracy Now! VICE y TeleSUR. Ella siempre está pensando en cómo transmitir las noticias en español y ingles en 140 caracteres a través de su cuenta de Twitter @andalalucha