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Elecciones en Eloxochitlán: el desafío de trascender la violencia

El 17 de noviembre, finalmente, tras casi 9 meses de expectativa, se llevaron a cabo elecciones municipales en Eloxochitlán de Flores Magón y resultó ganador el grupo que se identifica como Asamblea Comunitaria. Enclavado en el corazón de la sierra mazateca. El ayuntamiento ha sido testigo de una serie de disputas por el control político y económico

Texto y fotos: Heriberto Paredes

Por años, dos grupos se han confrontado en Eloxochitlán, Oaxaca: uno encabezado por Elisa Zepeda, diputada estatal por Morena. El otro, por el profesor Jaime Betanzos, quien se reivindica magonista, y está preso actualmente en el penal de Ixcotel, Oaxaca.

La confrontación ha dejado muertos y heridos. El 14 de diciembre de 2014, cuando se vivió una jornada de violencia, dos personas resultaron muertas –una de ellas, el hermano de la diputada, y el otro un policía municipal. Elisa Zepeda y su madre fueron agredidas físicamente. De todo ello, además, ocho personas fueron encarceladas. Entre ellas el antropólogo Miguel Ángel Peralta, quien apenas alcanzó la libertad tras 5 años de prisión.

Ahora, esta esperada y temida jornada de elección por medio de usos y costumbres, se desarrolló de manera pacífica, aunque no sin temores ante posibles hechos de violencia. Y es que estos no han sido excepcionales en la cabecera municipal. De hecho, algunos habitantes señalan que mucha gente de las colonias y las agencias no llegaron hasta la cancha donde se llevó a cabo el proceso de elección del nuevo cabildo.

Tensa jornada

Desde muy temprano, varias camionetas con mantas que anunciaban ‘Asamblea Comunitaria’ hicieron viajes hacia distintos puntos para facilitar el traslado de hombres y mujeres que participarían en la elección. La música sonaba en el altavoz desde temprano. Se detuvo a  las 10 de la mañana en punto, momento en que los habitantes comenzaron a formarse en filas de 50 personas aproximadamente. Por el lado superior de la cabecera, justo en donde se encuentran los domicilios de la familia Zepeda, también bajaron decenas de personas y repitieron el procedimiento.

“Antes, las votaciones se hacían a mano alzada. Pero desde los años noventa, se cambió a filas de 50. Quien tuviera más filas era el ganador”, me explica amablemente Gaspar Betanzos, productor de café y dueño del único hotel en Eloxochitlán.

Él es parte de una de las familias que han estado en conflicto los últimos años. Su postura ante estas elecciones no es de total confianza en el restablecimiento de la tranquilidad, es, por el contrario muy cuidadoso ante lo que viene tras estas elecciones, la reacción a mediano plazo del bando perdedor.

Mujeres al frente

Luego de tomar varias tazas de café me dirijo a la cancha principal y veo que casi está repleta. Es impresionante ver en primera fila a tantas mujeres al inicio de las filas. Algunas de ellas ya habían estado reactivando un proceso asambleario para discutir los problemas de la comunidad. Que las mujeres continúen al frente de este proceso, pienso, implica vencer el miedo a la violencia y a las represalias.

En el otro extremo de la cancha, la densidad de personas formadas es menor. Pero poco a poco también van llenando los huecos y se consolida como un nutrido bloque. Ahí está la diputada Elisa Zepeda, acompañada de su padre, Manuel Zepeda, y su tío Vicente. 

La legisladora acusó a miembros de la Asamblea Comunitaria de haber perpetrado los hechos en su contra ocurridos en diciembre de 2014. Como resultado de esos hechos, asumió la presidencia municipal, antes de ocupar un lugar en el congreso del estado.

La defensoría jurídica de los inculpados ha señalado que los testimonios que conforman los expedientes contra los detenidos tienen inconsistencias. Mas la diputada Elisa Zepeda insiste en señalarlos como responsables de la muerte de su hermano y de un policía municipal.

Ella, durante la jornada electoral, no deja de pedirle a las personas que se le acercan que se acomoden en filas que corresponden a su grupo.

Discretamente dos guardaespaldas la vigilan. En los alrededores del palacio municipal hay algunos elementos de policía municipal y estatal y una patrulla de la Guardia Nacional.

Saludo al candidato del grupo de la Asamblea Comunitaria, Alonso Nieto Guerrero. Se le mira serio, atento a lo que ocurre en esta primera parte del proceso.

“Primero se eligen a los escrutadores que van a contar las filas. Luego tiene que establecerse la mesa de debates y luego tendremos tiempo para presentar nuestras propuestas como candidatos. Se hace el conteo definitivo y ahí se anuncia a quién gane”.

El grupo de escrutadores pasa meticulosamente entre las filas y va contando persona por persona: “¿Cuántos contaron ustedes?, ¿en qué fila estamos?”, van gritando los escrutadores mientras serpentean entre la gente.

Proceso electoral sin información

Desde el 12 de enero de 2018, la Dirección Ejecutiva de Sistemas Normativos Indígenas (DESNI) del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (IEEPCO) solicitó al municipio de Eloxochitlán de Flores Magón y a otros tres municipios la presentación de sus Estatutos Electorales Comunitarios. De esto da cuenta el documento con número DESNI-IEEPCO-CAT-402/2018. 

El gobierno municipal de Eloxochitlán pidió una prórroga el 22 de septiembre de 2018, a través del oficio 22/09/PM/2018. Ahí advirtió que estaban en proceso de modificación de su estatuto comunitario.

El IEEPCO concedió la prórroga y señaló que el Estatuto Comunitario debería ser registrado antes de finalizar 2018. Sin embargo, el cabildo presidido por Patricio Rosete Velasco registró toda la información respecto al sistema normativo electoral hasta el 18 de febrero de 2019, según consta en un nuevo dictamen DESNI-IEEPCO-CAT-09/209.

Cabe mencionar que Rosete Velasco  es suplente de Elisa Zepeda, quien dejó el cargo para asumir la diputación.

La DESNI hizo observaciones al Estatuto presentado por Velasco, y finalmente la institución electoral de Oaxaca revisó  las tres últimas elecciones y determinó determinar cuál será el método del proceso electoral.

Si el gobierno municipal hubiera convocado a la Asamblea Comunitaria y para discutir el Estatuto Electoral, se habría determinado el método de elección. Pero esto no ocurrió.  Por el contrario, hubo desinformación respecto a cuándo y cómo se realizarían las elecciones municipales. Además del presidente se renuevan regidurías y la sindicatura, así como los respectivos suplentes.

Tomando como base los lineamientos del IEEPCO, los Estatutos Comunitarios deben registrarse al menos con 90 días de antelación a la elección, y deben ser difundidos a la población en general, ya que en ellos se encuentran los lineamientos del procedimiento de elección y los criterios que deben cumplir los candidatos de las planillas, así como las fechas de registros y de duración de las campañas.

A las prisas

Rosete Velasco emitió tres circulares a comienzos de noviembre de 2019. Ahí  hizo públicos los lineamientos y el método del proceso electoral, los criterios de cada candidato y las fechas de registro de las planillas –el 12 de noviembre–, así como la duración de las campañas –del 13 al 15 de noviembre–. 

Con tan poco tiempo,  los candidatos de cada planilla tuvieron que correr para el registro y no pudieron realizar campaña en el municipio.

Por si fuera poco, poco antes del establecimiento de la mesa de debates, con toda la plaza llena, dos de los candidatos originales, Raymundo Martínez y Fulgencio Carrera, candidato que inicialmente hizo campaña a favor del grupo de los Zepeda, renuncian argumentando que contaban con pocas filas y que preferían establecer una alianza con el candidato Eleazar Bravo Fuentes, quien finalmente encabeza al grupo al que pertenece Elisa y Manuel Zepeda.

“Pensamos que el profesor Eleazar estaba en contra de los Zepeda, pero al final vimos que aceptó formar un solo grupo con las filas de los candidatos que renunciaron y hacer un bloque opositor al de la Asamblea Comunitaria”, comenta Gaspar mientras estos movimientos de último minuto se realizan.

Desafíos de la comunalidad 

Los y las escrutadoras contaron dos veces cada fila. Insistían constantemente en que la gente se formara donde le tocaba. Al pasar entre las filas, las y los responsables del conteo revisaban las identificaciones de quienes consideraban menores de edad. Varios mecates separaban a los grupos en disputa, el frío arreciaba y la neblina cubría todas las montañas que rodean la cabecera.

Luego de muchas horas de estar en fila, estuvieron listos los resultados finales: la planilla encabezada por Alonso Nieto Guerrero ganó con 20 filas de 20 personas: un total de 1007 votos. La planilla de Eleazar Bravo Fuentes contó con 17 filas de 50 personas más 27 votos, un total de 877.

Con una diferencia de 130 votos el grupo identificado como Asamblea Comunitaria ocupará la siguiente administración. Sin embargo, tal y como lo señaló el profesor Froylán Ríos Gallardo, quien habló ante la cancha minutos antes de llevarse a cabo el conteo: 

“Todo esto que pasó está apegado más a la reproducción de un sistema federal de elección, como cuando se nombra un gobernador. No puede decirse que esto sea por usos y costumbres, cuando repartieron despensas, cuando dieron de comer. Eso es un tiradero de dinero, alguien está financiando que este dinero se tire, pero: ¿quiénes lo vamos a pagar? Somos todos. Termina un periodo de 3 años, ¿vamos por uno igual?”.

Retos mayúsculos

La preocupación flota en el aire, ya que a pesar de que el grupo mayoritario obtuvo la victoria, el nuevo gobierno municipal se enfrenta al enorme reto de superar las diferencias y gobernar para todas las personas de Eloxochitlán y además, se encuentra con la tarea de reformular la Asamblea Comunitaria para que exista una real participación de la mayor cantidad de personas. 

Existe esperanza entre las familias que aún tienen familiares presos, sobre todo tras la liberación de Miguel Ángel Peralta, quien demostró las inconsistencias que lo acusaban como autor de un homicidio y supo mantenerse firme a pesar de 5 años de prisión y de la manipulación de los jueces que llevaron su caso. Pero al interior de la comunidad, estas esperanzas por un regreso a la vida comunitaria también están asentadas en esta nueva elección de autoridades, de ahí la importancia de este proceso electoral.

Ríos Gallardo señala a todas las personas en la cancha mientras afirma que son estas personas la Asamblea Comunitaria y apela a que se discuta comunitariamente la creación de un nuevo Estatuto para elegir a las mejores personas son necesidad de dádivas. Al final del evento, mientras Alonso Nieto, el candidato ganador, daba a conocer sus propuestas de gobierno, las filas que daban sustento al candidato que perdió se retiraron inmediatamente, en silencio, dejando vacía la mitad de la cancha, como si confirmaran que el nuevo gobierno ejercerá para la mitad de la comunidad. Policías estatales y Guardia Nacional también se retiraron.

“Voy a ser transparente –declaró Alonso Nieto– y lo digo de corazón, todo apoyo que llegue al municipio lo voy a comunicar y entre todos vamos a decidir en qué se va a utilizar. Ese es mi compromiso para el pueblo. Ya no son propuestas, tienen que ser hechos”. 

Mientras compartimos un taxi, el recién electo regidor de hacienda, Faustino Juárez Álvarez, comenta que ya recibieron la carta de mayoría, con todos los sellos necesarios; y ya la mandaron al IEEPCO. Aunque el instituto no envió representantes al evento y pidió a la Defensoría de los Derechos Humanos de los Pueblos de Oaxaca que reportara cualquier irregularidad. Una vez entregado el documento, queda esperar a que no haya impugnación a la elección y que el nuevo cabildo asuma funciones el 1 de enero próximo.

No hay gusto sino miedo

Una señora que atiende un puesto de comida en la cancha resume el ambiente:

“Necesitamos regresar a resolver las cosas como una familia, como la familia mazateca que somos. Sólo así podremos eliminar la violencia que hemos padecido en los años recientes. Antes había gusto cuando elegíamos a nuestras autoridades, y ahora nomás ve, no hay gusto sino miedo”. 

Un día después de la elección camino por la calle principal. Voy camino a hacer una entrevista y la calle está en plena repavimentación. Las lluvias de este año han acabado con el piso a pesar de ser de cemento, uno de los trabajadores se incorpora y se acerca:

–Lo bueno todavía no pasa, debes de venir el 1 de enero, ese mero día es cuando se va a poner bueno, los que terminan no van a soltar así de fácil el poder.

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Fotógrafo y periodista independiente residente en México con conexiones en Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Cuba, Brasil, Haití y Estados Unidos.

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