Un estudio publicado por la organización Cladem muestra el horror: en nuestros países las niñas y adolescentes viven un asedio constante que daña sus vidas y acaba con ellas. La violencia sexual se consolida como un crimen que detona otras violencias feminicidas: desaparición, feminicidio, suicidio feminicida, embarazo adolescente, muerte por aborto clandestino. Para ellas no hay un lugar seguro donde refugiarse, nos dicen las autoras
América Latina: el asedio contra niñas y adolescentes












