Dejar de vivir con miedo es quizá una de las promesas más potentes que el feminismo ha dado a niñas y mujeres. Pero, detengámonos un poco en el asunto y diseccionemos la idea: si la pretensión es abandonar una circunstancia emocional, en principio, ¿cómo llegamos a ella, por qué tenemos miedo? Y otra cuestión que va ligada, ¿cómo lo definimos e identificamos?
Miedo












