Debemos plantear la necesidad de dejar a un lado las posturas tibias, que buscan conciliar los intereses de las personas de a pie, de los trabajadores, de las infancias, con los intereses de los patrones, los dueños del capital, que defienden un modo de producción depredador, que no conoce límites, y que son los causantes de esta crisis. Y el agua no puede admitir un punto medio
El agua en el debate












