En este ensayo Virginia Woolf se cuestiona si, así como hay dos sexos en el cuerpo, hay también dos sexos en la mente. En otras palabras, concibe la androginia del alma, de la mente y del cuerpo, como la completud humana. Quizá su reflexión en torno a la androginia sea lo más revelador de este libro y a lo que la crítica poco ha atendido o entendido. Virginia Woolf da toda una declaración tanto estética como ontológica, literaria e intelectual, en torno a la imagen de la androginia
Virginia Woolf: A Room of One’s Own (Parte II)












