Empieza un nuevo sexenio que, esperemos, sea menos provinciano que el que termina y que quizá mire mucho más hacia el exterior, no solamente para el nearshoring y la expansión del capitalismo, sino para la defensa del planeta y de nuestro futuro. Esto abre una oportunidad para redoblar esfuerzos en la materia
El fondo del mar está en riesgo y México con él












