Mier era considerado un “pueblo mágico”. Pero en 2010 quedó en medio de la guerra descarnada entre dos grupos criminales -Zetas y Golfo- que se peleaban el control de la franja fronteriza. Los que lograron sobrevivir huyeron antes de que terminara ese año. Nueve años después, Mier es un pueblo en el que el silencio se impone. Y donde el Estado no existe
La agonía interminable de Ciudad Mier












