En Halloween se hizo pública la historia de que en una fiesta de la Casa Blanca los niños construyeron su propio muro con pedazos de papel (los ladrillos) en los que los chicos anotaban algo y lo pegaban en una pared, como simulación de una barrera física que impida el paso de quienes buscan migrar a Estados Unidos
Centroamérica y el mundo según Google












