Se profetizaba que la COP25, que terminó la semana pasada fuera la “COP de la Ambición” porque elevaría los estándares para controlar las emisiones e impondría impuestos económicos para financiar la transición energética y paliar los efectos de la Emergencia climática. Pero fue bloqueada por los países más desarrollados y que más contaminan
La ambición por el desarrollo hizo fracasar a la COP25












