Para sobrevivir al dolor de la pérdida de los paisanos por covid, me puse a cocinar y recordé mi infancia, con el caldo que me cocinaba mi madre cuando me enfermaba. Mi María nunca quiso llevarme con un curandero, ella me preparaba brebajes. Así lo hizo hasta que tuve quince años
Mamá de la hierba Ñuu Savi












