El gobierno y la sociedad en México han carecido de imaginación y acción para garantizar los derechos de la infancia, vulnerados por la pandemia. Mientras restauranteros presionan y abren las puertas a los comensales, las escuelas permanecen cerradas y la infancia aislada. Los daños sociales y emocionales aún son imprevisibles.
Machismo y adultocentrismo mantienen escuelas cerradas en México












