Rubén Jaramillo, en los ojos de Félix Serdán

25 mayo, 2022

Este 23 de mayo se cumplieron 60 años del asesinato del dirigente campesino Rubén Jaramillo y su familia. Estas son reflexiones basadas en las memorias del mayor Félix Serdán, quien participó con él en insurrecciones campesinas y levantamientos armados 

Twitter: @Dal_air

Es muy interesante escuchar hablar a luchadores sociales sobre otros luchadores sociales, guerrilleros, campesinos. Digo escuchar, porque cuando leo el libro Félix Serdán, Memorias de un Guerrillero siento que escucho al Mayor con sus historias decididas, pícaras y llenas de aprendizajes, pero que muestran el lado más humano de estas figuras que tienden a ensalzarse, como puede ser el caso de Rubén Jaramillo.

Rubén Jaramillo se levantó tres veces en armas de las cuales, Félix lo acompañó en una. Fue capitán del Ejército Libertador del Sur, y desde los 14 años se sumó a las filas revolucionarias de Emiliano Zapata, y desde entonces se ganó la simpatía de los pueblos del estado de Morelos. 

Félix lo conoció ya después de su faceta de zapatista, cuando era Pastor protestante, pero su labor como luchador social estuvo presente desde la clandestinidad hasta la formación de un partido político, con ello la lucha en la participación electoral y, cuando no había de otra ante la persecución del estado regresar a la guerrilla de autodefensa.

Este libro de memorias colectivas del mayor Félix Serdán permite conocer esa otra faceta del guerrillero enarbolado. Fue coordinado por Renato Ravelo Lecuona y se compone de diversas entrevistas transcritas que realizaron él, amistades y personas de la comunidad con Félix. El libro da cuenta de las decisiones que tomaron en los momentos de guerrilla, de cómo influyen las cuestiones personales en los sucesos históricos y que la muerte de su líder no acabó con el jaramillismo como corriente revolucionaria en Morelos.

Rubén fue asesinado, junto con su esposa Epifania Zúñiga y sus hijos Enrique, Filemón y Ricardo, por el gobierno de Adolfo López Mateos, el 23 de mayo de 1962. Casi 20 años después de que proclamaran pueblos y comunidades rurales el ideario del Plan de Cerro Prieto.

Renato Ravelo describe a Félix como “un hombre que siempre lleva en la conciencia el peso de la historia de cada día, de cada lugar en donde se planta”. Ravelo escribe que junto con Félix Serdán tenían el proyecto de recorrer todas las regiones de Morelos para registrar los testimonios de lucha de los compañeros de Rubén… “Sin dejar desde luego de atender las obligaciones cotidianas de los pueblos”, decía Félix.

“Rubén tuvo que levantarse en armas para defenderse, no porque quisiera armar una revolución por esa vía, puesto que pensaba que la revolución ahora tenía que ser política, de ideas, contra la corrupción del estado y por mejorar la vida de obreros y campesinos”, dicen las memorias del mayor. “Yo les había dicho a mis padres que si Rubén se levantaba en armas nuevamente yo quería acompañarlo. No se opusieron, al contrario, me dijeron que estaba muy bien”.

Así nos adentran a la historia. Félix Serdán describe cómo consiguió su trabajo en el ingenio azucarero de Zacatepec a través de Rubén Jaramillo. Así también, participó en la huelga. 

Escribe como él entra en relación más cercana con Rubén Jaramillo durante el paro obrero campesino de 1942, en contra del gerente del ingenio azucarero Zeferino Carrera Peña.

“Participé como campesino representando los derechos de mi padre. Mi hermano David participó como ejidatario y Pablo también, que no era ni ejidatario, ni obrero”.

“En 1942 los salarios de los obreros y algunas prestaciones eran muy bajas o no existían. El precio de la caña estaba muy deteriorado. No correspondía a la realidad pues al considerar los gastos de cultivo del campesino, salía perdiendo. Rubén y algunos obreros entre ellos Guillomín y Rafael Perales, ya para ese tiempo el compañero Mónico también estaba trabajando en el ingenio, y participó en el Comité de Huelga. Se pusieron de acuerdo y planearon llevar a cabo un paro obrero campesino”.

Narra cómo Rubén Jaramillo se reunió con el gobernador de Morelos de aquel entonces, Elpidio Perodomo, quien le pide no iniciar la huelga.

“Elpidio Perodomo le dijo a Rubén Jaramillo. Oye, Rubén, ya me tienes hasta la madre con tus cuentos. ¿Por qué asusas a los campesinos? Si el campesino es el sector más privilegiado, ya tienen la tierra ¿Qué más quieren?”. Se refería al reparto agrario post revolucionario.

Félix narra el modo en que Rubén aprovechó la pregunta del entonces gobernador y reviró preguntando:  ¿por qué Elpidio dejó su parcela para venir a ocupar la primera magistratura del estado. Narra que Rubén les contó cómo se enojó, se paró, quiso golpearlo y se le fue encima.

“Lo amenazó y le dijo que si llevaban a cabo el paro obrero campesino en el ingenio, lo iban a mandar a matar”. 

Fue el día 9 de abril de mil 1942 que iniciaron el paro. A Félix Serdán le tocó ser miembro de la comisión de vigilancia para visitar a los ejidos  y ver que todos cumplieran el acuerdo de suspender el corte y acarreo de caña.

Félix cuenta como por el paro lo detuvieron y lo encerraron aunque salió antes de las setenta y dos horas pero da cuenta de cómo la represión fue cómo. fue el modo en el que rompieron el paro.

“El 10 de julio de 1943, Rubén tuvo que salir nuevamente al monte y me incorporé al grupo guerrillero en esa ocasión”.

Félix narra como la represión que se hubo contra los campesinos rebeldes, y cómo continúa en forma de hostigamiento contra Rubén Jaramillo quien comenzó a ser hostigado parte de la policía judicial y también por por pistoleros del gerente del ingenio. 

“Si bien Rubén aguantó el acoso desde abril de 1942 a febrero. de 1943 hubo un momento eh por los días 20 o 21 de febrero de este mes, Jaramillo se levantó en armas, no le dejaron salida. Con frecuencia los campesinos nos avisaban. Cuídate, Rubén, qué en tal parte está la policía judicial y tiene emplazada una ametralladora. La policía judicial va a casa de Rubén y con la culata de armas golpeó la puerta en plan de provocación. Rubén tuvo que levantarse en armas para defenderse, no porque quisiera una revolución por esa vía. Puesto que pensaba que la revolución ahora tenía que ser política de ideas luchando contra la corrupción y el estado y por mejorar las condiciones de vida de los obreros y campesinos”.

“Era el gobierno corrupto al que le convenía que Rubén estuviera en la ilegalidad y dejara de levantar la lucha de los pueblos”.

Por la cercanía que tenía Rubén Jaramillo con Lázaro Cárdenas, Félix Serdán describe que tanto Cárdenas como Ávila Camacho se preocuparon  del levantamiento armado de Rubén y mandaron a un capitán para que les informara los motivos del levantamiento armado. 

“Esta persona llegó buscando a Rubén y sin embargo él no estaba en su casa. Tuvieron que cruzar el monte de madrugada hasta que la tropa dio en donde estaba Rubén. La tropa con quien estaba Rubén los alcanzó en medio del monte y los llamó ahí fue cuando con una máquina de escribir, de esas portátiles, Rubén hizo un documento en el que explicó los motivos por los cuales tuvo que tomar esta determinación. Se hizo una reunión y elaboró un documento el cual firmó posteriormente. El cual fue entregado al militar que fue enviado por Cárdenas. Inmediatamente se dieron órdenes de dar garantías a Jaramillo. Después de que él envía esta carta y fuera entregada a Cárdenas”, desde entonces Félix cree que es necesario incorporar a alguien que supiera escribir a máquina para poder auxiliar en la elaboración de proclamas y comunicados a Rubén Jaramillo.

Hay un capítulo, hay un capítulo en este libro que es una memoria colectiva que se llama: Participé en el segundo levantamiento de Rubén Jaramillo. Félix escribe que el 10 de julio de 1943  Rubén Jaramillo tuvo que salir nuevamente al monte y en e ese momento se incorporó como guerrillero.

Félix narra cómo vivían durante la clandestinidad cómo los iban recibiendo de pueblo en pueblo entre Morelos y Puebla, cómo les daban de comer. Cómo los guiaban. Incluso en esos años de clandestinidad. Félix narra como el 15 de septiembre de 1943, ya ha iniciado el levantamiento, el, Rubén y dos compañeros pudieron ir a la ciudad y presenciaron el desfile militar del 16 de septiembre en el mero zócalo. Sin ser detectados quienes eran.

Rubén Jaramillo y también el grupo de guerrilleros participaban con él reivindicaban siempre el plan de Ayala del zapatismo. Sin embargo Félix asegura que llegó un momento en que los guerrilleros clandestinos en aquel octubre de 1943 vieron la necesidad de elaborar un posicionamiento en donde dieran a conocer los motivos por los cuales habían tomado las armas.

“Para que no se nos calumniara como asaltantes, come vacas entonces nos sentamos aprovechando la sombra de los arbustos. pues no hay árboles muy grandes. Rubén un grupo de compañeros y yo para dar las ideas de cómo debía ser ese plan revolucionario. Le dimos nombre le dimos el nombre de. de el plan de Cerro Prieto. Sus demandas fueron las mismas que ahora enarbola el EZLN”.

Félix relata que de agosto de1944 a enero de 1945 se promovió y organizó el Partido Agrario Obrero Morelense, PAOM, registrándose el cinco de febrero de 1945. 

“En 1946, el PAOM ayudó a la candidatura de Enrique Calderón a presidente de la república y lanzó la candidatura de Rubén Jaramillo para la gubernatura del estado de Morelos. En ambas elecciones fueron derrotados por los priistas”.

Serdán describe que tras este tiempo de organización del Partido Agrario Obrero Morelense, después de la derrota Rubén vivió, se fue durante algún tiempo al Distrito Federal donde trabajó vendiendo ropa. Regresó a Morelos porque detectaron que lo estaban persiguiendo ahí también.

Félix narra como Rubén tuvo que ir a la ciudad al Distrito Federal a dar una conferencia de prensa cuando los medios nacionales empezaron a criminalizar que mientras estaba en el Partido Agrario haciendo campaña se había levantado en armas. Lo narra: 

“Previendo esto, Jaramillo se fue a México y acudió a la prensa nacional para declarar que no estaba levantado en armas sino que sus compañeros ejercieron una legítima autodefensa cuando fue atacado por cuerpos paramilitares. Sin embargo, con esa provocación lograron ilegalizarlo y entorpecer la reorganización del partido”.

En 1942 que tocó también un periodo electoral, Félix describe que Rubén Jaramillo, como candidato a gobernador, tuvo gran popularidad todos los comités municipales:

“Todos los comités municipales estuvimos seguros de su triunfo. Pero como siempre ha sucedido el partido en el poder no reconoció el triunfo del pueblo”.

Félix describe que si bien Rubén se dedicó a reorganizar al partido este realmente surgió de la iniciativa del mismo pueblo porque tanto obreros como campesinos. “Con simpatía la idea de formar una organización política que estuviera luchando por sus propios beneficios y no solo por puestos de elección”.

“El PAOM estaba en constante actividad defendiendo los intereses de obreros, campesinos, de comunidades indígenas que estaban en peligro de ser despojadas por los fraccionadores. La gente apoyaba mucho a Rubén en esta actividad de defender los derechos e intereses del pueblo”.

“Rubén fue dos veces candidato a la gubernatura del estado de Morelos y las dos veces perdió. Hay fotografías en las que se ve la cantidad de gente que acudía a mítines en cada pueblo. Eran muy grandes, pero sobre todo la gente muy participativa. Todos sabemos cómo se hacía para que ganara el PRI. Había dos formas de cómo.. se daba el fraude las dádivas, el ofrecimiento de dinero, puestos y obras públicas que no los daban pero era una forma de distraer la atención de quienes recibían ese ofrecimiento… y los falsos cómputos realizados con comisiones controladas por el partido del estado”…

Después el mayor Félix Serdán describe cómo lo hicieron maestro y ahí fue el ejército a buscar información durante el tercer levantamiento de Jaramillo, y él negó saberlo. 

Rubén siguió en pie de lucha e incluso muchos de sus seguidores, 1’ años después de su asesinato, se habían asociado con proyectos políticos de la izquierda radical, y otros apoyaron de diversas maneras la lucha del Partido de los Pobres de Lucio Cabañas.

Pero esas ya son otras historias que cuenta en esta memoria colectiva, en donde claramente Jaramillo es una inspiración para seguir la lucha revolucionaria en Morelos hasta nuestros días.

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