10 enero, 2020

Marsha Linehan desarrolló en los años ochenta la terapia dialéctico conductual. La única psicoterapia eficiente para cuadros de personas suicidas, y para personas con trastorno limítrofe de personalidad

@lydicar 

El campo de la salud mental, hasta la fecha, sigue siendo dominado por hombres. La mayoría de los académicos citados. Sin embargo, como explica el doctor Allan Frances, en los últimos 50 años hay sólo dos especialistas que han influido cualitativamente el campo de la terapia clínica. Y uno de ellos es mujer: Marsha Linehan. 

Marsha desarrolló en los años ochenta la terapia dialéctico conductual. Ésta consta de diversos módulos y conceptos que han probado ser, en muchos casos, la única psicoterapia eficiente para cuadros de personas suicidas, y para personas con trastorno limítrofe de personalidad (trastorno mejor conocido como borderline). Donde ninguna psicoterapia, llámese analítica, conductual, cognitiva, pudo implementar notoria mejoría, la terapia Dialéctico Conductual sí pudo. 

Pero sólo hace unos años, Marhsa Linehan dio a conocer, en medio de un auditorio lleno de gente, cómo es que ella realmente desarrolló este modelo terapéutico. Cuando ella tenía 18 años dejó de ser una adolescente alegre y popular, y sufrió un quiebre mental de tal magnitud que estuvo recluida dos años en un hospital psiquiátrico. 

Su nivel de autodestrucción era tan fuerte que permaneció aislada, y los doctores que la atendieron en aquel momento dieron el caso por perdido. Finalmente salió de reclusión. Nadie la quería cerca. Terminó el bachillerato estudiando por las noches. Así también estudió la universidad. Cómo es que ella logró sola, por sus propio medios, remontar lo que le pasó fue lo que después ella desarrolló como Terapia Dialéctico Conductual. 

Ella explica que al término dialéctico ella le da el siguiente significado: por un lado, la aceptación del lugar en el que el paciente se encuentra; y por otro, el movimiento hacia donde quiere estar. Aceptación y cambio, resume. Y Marsha agrega: imagina su terapia como la perfecta integración entre el oriente (aceptación) y el occidente (cambio). Fue la primera científica que estudió y validó el ejercicio de conciencia plena (o mindfulness) como herramienta terapéutica.

Antes de su aportación, la conciencia plena, la meditación eran vistas como charlatanería New Age. Ahora, se han realizado ya diversos estudios que prueban la importancia de este ejercicio para la salud mental –de todos, y no sólo de aquellos que han sido diagnosticados–.

Marsha Linehan sólo había escrito manuales y estudios para profesionales de la salud mental. Hace poco publicó sus memorias, dirigidas a un público más amplio, e interesado en los mecanismos de la salud mental.

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Lydiette Carrión Soy periodista. Si no lo fuera,me gustaría recorrer bosques reales e imaginarios. Me interesan las historias que cambian a quien las vive y a quien las lee. Autora de “La fosa de agua” (debate 2018).

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