La dura batalla por un tanque de oxígeno en la CDMX; lecciones y consejos

16 enero, 2021

Las filas para recargar tanques de oxígeno son enormes, y quienes tienen un familiar enfermo deben pasar varias horas en ellas. Esta demanda desbordada ha dejado algunas lecciones de solidaridad; otros han lucrado con la emergencia. Aquí presentamos algunos consejos para quienes empiezan la batalla por conseguir un tanque

Texto: María Ruiz y José Ignacio de Alba

Fotos: María Ruiz

CIUDAD DE MÉXICO.- Un tanque vacío separa a cada una de las personas que forman una fila de dos cuadras a lo largo de la calle Comercio, en la colonia San Miguel Chapultepec. Algunas traen sus bancos, la experiencia les enseñó que al menos deben pasar 45 minutos para llenar un tanque. En esta empresa, INFRA, trabajan 24 horas al día y alcanzan a llenar doce tanques en dos horas. 

Frente a la entrada del negocio un hombre aún con su uniforme de trabajo es testigo atento de cada cosa que pasa frente a sus ojos y se pregunta: “Mucho tiempo se habló de un mexicano solidario, buena onda, ¿ese mexicano dónde está?”. El hombre se llama Juan González y lleva 20 días en esto de conseguir oxígeno. 

Llegó a las tres de la tarde y a las siete aún espera un tanque que trajo a que le dieran mantenimiento. Un señor le contó que llegó a las nueve de la mañana y apenas hace unas horas se fue con el tanque que vino a comprar. En estos tiempos conseguir uno es cosa de suerte.

“Mi mamá necesitó uno en mayo. Un (tanque) grandote nos costó 10 mil pesos. Ahora están en 28 mil, hasta en 30 mil. Y ni se diga un concentrador, esos hasta en 100 mil. Estamos viendo la clase de epidemia y sin embargo no nos humanizamos. Es de miedo la clase de humanos que somos. Sólo ven como sacar dinero. No hemos aprendido, no sirvió de nada esta pandemia”, lamenta. 

A unos pasos del señor González un trabajador de INFRA grita: «¡canje, canje!,  ¡¿quién viene a canje?!» Cada cierto tiempo recorre la fila para llevarse los tanques caducos que necesitan ser cambiados. Este servicio tiene un costo de 942 pesos y únicamente se puede hacer si el tanque está certificado por la empresa. 

Hoy Juan González presenció varios sucesos. El más grave quizá: varios chavos que venían juntos y se formaron en la fila para comprar seis tanques cada uno. Juan sospecha que es para venderlos. Dice que un señor, al darse cuenta, no lo soporto y la “hizo de tos”.

Para explicar la gravedad pone un ejemplo:

“¿Qué hubiera pasado si se forman, uno primero, el otro se mete atrás, se llevan los doce tanques para vender y el último formado en la fila no alcanzó y su familiar está muriendo? Es como con las coladeras, ¿qué clase de alma tengo para robar una coladera si sé de antemano que alguien se va a caer ahí? Es muy feo ver a la gente que llega corriendo porque su familiar está muriendo y les dicen no hay (tanques). Se quedan fríos”.

González conoce de solidaridad. Tiene varios tanques porque su familia los usó hace meses. Primero su mamá, luego su tío. Además tenían el de la abuela de su esposa, una señora de la tercera edad que usaba oxígeno de asistencia. Esos tanques los prestó hasta que el suegro de su hijo, un conductor de pesero, enfermó. 

“Me decían, ¿cuánto te doy? Les contestaba que yo estoy más que pagado con que sus familiares se salven. De esas 15 personas seis sobrevivieron. Desde que mi mamá falleció en mayo, de ahí se liberaron los tanques y empezamos a prestarlos. Han andado de aquí, para allá, Chalco, Ixtapaluca, Iztapalapa… Por lo menos algunos sí se salvaron” recuerda González, al que le gustaría que más personas fueran así de solidarias. 

Las largas filas ahora son parte de la cotidianidad de los negocios de venta de oxígeno en la Ciudad de México.

En esta sucursal de INFRA el rellenado de oxígeno es seguro; sin embargo encontrar tanque o concentrador, no tanto. Aún así es de los pocos lugares donde comprarlos. Cuentan con un cotizador en su página web: https://grupoinfra.com/cotizador 

No hay negocio que estuviera preparado para algo así y ahorita es cuando colapsó. Aquí por lo menos te dan la esperanza de que si te formas tal vez lleguen y tal vez los tanques alcancen” explica.

Negocio emergente: lucrar con la desgracia 

Alejandra vive en la colonia Doctores. Es vendedora de ropa y ha estado formada hasta seis horas para conseguir oxígeno. Ella tiene que rellenar sus tanques tres veces al día. Paga de entre 120 a 198 pesos. Ella sugiere se busquen establecimientos donde rellenen exclusivamente tanques pequeños:

“Hay mucho desabasto porque hay gente que quiere rellenar los grandes pero para vender en Internet o en otros lados el oxígeno. Ya es un caos. En INFRA llenan de todo pero hay mucha gente que lleva como seis o siete tanques que no son para ellos, ya hicieron negocio”.

El jueves pasado, durante el informe diario de covid-19, Pie de Página preguntó al subsecretario de salud, Hugo López Gatell, sobre la falta de tanques; el funcionario respondió:

Hacemos un exhorto a toda la población, si tiene la situación de que ha conseguido tanques de oxígeno que no los use de forma especulativa, que no los use para rentarlos a personas conocidas o desconocidas, porque hay personas con necesidad urgente de suplementación de oxígeno. Tenerlos o abusar de la situación de emergencia para lucrar, lo consideramos una práctica muy inadecuada”.

El subsecretario explicó que las autoridades tienen identificada la escasez, causada en parte por la gran demanda, pero también se han identificado abusos por parte de distribuidores locales y “personas que reutilizan los tanques, los acaparan, y son personas particulares. No son entidades comerciales que rentan tanques y a su vez los subarriendan a otras personas”.

Personas que acuden a recargar oxígeno. Las personas pasan horas esperando poder recargar sus tanques vacíos.

Consejos para quien busca

En la esquina de la calle de Frontera, en la Colonia Roma, una tienda de oxígenos se ha vuelto de las favoritas de quienes buscan. Se llama Inogen. Aquí cierran a las diez de la noche pero atienden hasta la última persona en la fila. “Es el más económico pero le tardan en llegar los tanques ”, expresa Jenny Morales, quien ha pasado hasta siete horas buscando oxígeno.

Un letrero decora la puerta de cristal del establecimiento; es una frase del psiquiatra austriaco Victor Frankl: 

“Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”. 

Afuera los empleados comienzan a poner nombre a los tanques que van a llenar, esto para no confundirse a la hora de su entrega.

Los vecinos del establecimiento se quejan porque la larga fila pasa por la entrada de su edificio. Por eso los empleados tienen que salir a recordarles que únicamente una persona puede estar formada, que debe haber sana distancia y que procuren no tapar esta entrada. 

¿Qué le recomendarían quienes ya han pasado esto a las personas que inician en la búsqueda de oxígeno?

David Torres llegó con su mamá a la tienda de Inogen. Él sugiere comprar en los establecimientos certificados:

“Antes que nada, buscar la información actualizada de Internet, cuesta mucho encontrar lugares. Hay que tener mucho cuidado con la gente que anda pidiendo depósitos antes de entregar los tanques, lo mejor es no depositar. Tener cuidado con los tanques que están ya caducados porque nos ha tocado que con la desesperación hay personas que llegan a la fila, su familiar está muy malo, pero como está caducado ya no se los pueden rellenar. Los establecimientos son los lugares más seguros para comprarlos, no llevarte una sorpresa y no poner en riesgo a la persona que está enferma” 

Alejandra Pérez, tianguista que busca oxígeno para dos de sus familiares, aconseja hacer equipo:

“Nuestra primera idea es Internet, por Mercadolibre. Y no, es un cuete. (Otro consejo) que tengan mucha paciencia. Que la verdad si tienen familiares que si hay alguien que te puede echar la mano de te vas, te formas y cuando se acabe el oxígeno tú sacas el relevo; eso es lo que yo hago con mi esposo. Sale del trabajo, él se viene a formar y ya vengo yo con el tanque, entonces eso sería lo más conveniente”.

Mario González, desde la fila para recargar su tanque, recuerda que buscar cerca y los tanques pequeños son la opción:

“Que traten de conseguir los teléfonos de los que venden oxígeno cerca de su casa. Porque muchas veces viajan. Si su enfermo no lo necesita y está controlado, no les recomiendo un tanque grande, es mejor uno pequeño, los grandes es muy difícil llenarlos. 

Recarga de tanques en la calle de Frontera.

Emily Sarabia, vendedora de insumos médicos, explica qué tipo de mascarilla o cánula hay que usar:

“Dependiendo del grado de hipoxia que tenga el paciente es que son los litros por minuto que les van a mandar. Con base a eso se determina qué tipo de mascarilla o cánula necesitan para su suministro.

«La cánula de bajo flujo es para tres litros para abajo, máximo hasta cuatro litros, para que alcance a respirar bien el paciente. De ahí viene la mascarilla de media concentración y la de alta concentración con bolsa de reservorio que va desde los seis litros hasta los 30 litros por minuto, dado que permite una reserva de oxígeno en la bolsita.

«Entre más larga sea la cánula menor la calidad del oxígeno que pasa; hay cánulas que únicamente se usan para que el paciente se traslade al baño y  luego se le coloca una cánula pequeña para que la calidad del oxígeno sea óptima. Además si tienes un tanque pequeño y conectas una cánula de 15 metros, se pierde muchísima cantidad de oxígeno en el trayecto y cuando le llega al paciente ya no le llega con calidad.  Pero todo es dependiendo de las indicaciones que el médico haya dado con base en la saturación del paciente. Y en cuanto a usar concentrador o tanque, esto depende de la cantidad de litros por minuto que le manden al paciente”.

Iztapalapa: Tanques a disposición

La alcaldía de Iztapalapa puso a disposición 200 tanques de oxígeno y 100 concentradores a las personas de la delegación que por prescripción médica lo requieran. Se distribuirán en 13 direcciones distintas, para conocerlas hay que hablar al 55 66 51 6651.

Los requisitos para acceder al apoyo son:

▪︎ Diagnóstico positivo de covid-19.

▪︎ Prescripción médica de requerimiento de oxígeno por insuficiencia respiratoria.

▪︎ Comprobante de domicilio.

▪︎ Identificación oficial con fotografía. 

La recarga de tanques que proporciona el Gobierno de la Ciudad de México continúa en las instalaciones del Centro de Rehabilitación Infantil en la Alcaldía Gustavo A. Madero (GAM) y en la plancha de la Plaza Cívica de la Alcaldía Iztapalapa de 9 de la mañana a 5 de la tarde de lunes a viernes.

Camión de proveedores llegando a Inogen con las nuevas cargas de oxígeno.

Foránea siempre, lo suyo es lo audiovisual y el periodismo es la vía por donde conoce y cuestiona al mundo.

Fue educado en escuelas católicas hasta que se volvió ateo. Es huraño y trotamundos. Estudió periodismo y nunca se graduó. Suele tener más fe en las viejas narrativas que en las nuevas. Le gusta escribir historias.

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